¿Qué puede aportar el budismo zen al psicoanálisis?

En Budismo Zen y Psicoanálisis (1960, primera edición), el Dr. Suzuki y Erich Fromm se unen para analizar las diferencias y similitudes entre dos sistemas que estudian la naturaleza del hombre y tienen por objetivo  lograr su bienestar y su transformación. Mientras que en la primera parte D.T. Suzuki nos presenta el budismo zen y sus métodos, en la segunda parte Erich Fromm analiza la problemática del hombre occidental moderno y rescata los aportes que el budismo zen puede hacerle al psicoanálisis.

Daisetz Teitaro Suzuki compara los modos de ser y sentir de Oriente y Occidente, y explica la manera en que el budismo zen entiende algunos conceptos importantes para el psicoanálisis como el Yo y el Inconsciente. Para nosotros, occidentales, su lectura no es fácil porque implica vaciarnos de nuestra forma de ver y entender el mundo, dejar en suspenso toda nuestra estructura de pensamiento y quedarnos en cierta forma sin referencias ni apoyos.

Suzuki comienza comparando dos poemas sobre una flor: un haiku de Basho (1644-1694)  y un poema de Tennyson (1809- 1892), y se sirve de esta comparación para dar cuenta de las diferencias entre la actitud de los orientales y los occidentales. Basho mira la flor y la admira. Tennyson la arranca, quiere tenerla, analizarla. Basho siente el misterio de la flor y se maravilla en silencio. Tennyson quiere “entender”. Basho acepta, Tennyson resiste. En Tennyson no hay sentimiento sino intelecto. Tiene que decir algo sobre ello, tiene que intelectualizar la experiencia.

Hay aquí dos puntos de vista que expresan distintas tradiciones. El método occidental es científico: disecciona para analizar, pero la realidad no puede ser alcanzada mediante la disección. Si al estudiar un objeto, cada científico lo estudia desde la óptica particular de la ciencia que estudia, al final: ¿podemos decir que la ciencia captó el objeto en su totalidad? No, dice Suzuki, porque el objeto no es la suma de sus partes. Hay algo que queda fuera de ese estudio y es el objeto mismo.

El método zen en cambio consiste en penetrar directamente en el objeto y verlo desde adentro. El enfoque zen es pre-científico y a veces anti-científico, porque sostiene que nada se puede conocer desde afuera y que hay que identificarse con el objeto y convertirse en él para conocerlo. “Todo lo que está afuera le dice al individuo que no es nada, mientras que todo lo que está adentro lo convence de que es todo”. El conocimiento del Yo en el zen es un conocimiento no intelectual, no enajenado y en el que conocedor y conocido se vuelven uno solo. El método zen es la contemplación y el fin es alcanzar la iluminación: el pleno despertar de la personalidad total a la realidad.

Erich Fromm, por su parte,  analiza la crisis espiritual del hombre moderno occidental. La primacía de la racionalidad absoluta ha enajenado al hombre, causando una separación entre lo racional y lo afectivo —que por su naturaleza es irracional—. El control de la naturaleza y la producción de bienes se han convertido en los fines de la vida y, en el proceso, el hombre se ha transformado en una cosa. La vida ha quedado subordinada a la propiedad: “el ser”, dominado por “el tener”. Incapacitado para sentir afecto el hombre se angustia, se deprime y no sabe para qué vive. El psicoanálisis surge como un intento por encontrar una solución a esa crisis espiritual.

Para lograr el bienestar psicológico, el hombre necesita superar esa enajenación en la que vive, despertar, salir de la automatización y experimentar el mundo tal como es. Sin embargo, gran parte de lo que la persona es se oculta en su inconsciente. El miedo a la condena social ocasiona que los pensamientos incompatibles con la cultura en que vive se repriman en el inconsciente. El psicoanálisis intenta sacarlo a la luz para que la persona amplíe su conciencia y se perciba como un ser completo. En el acto mismo de conocerse, uno se transforma.

Erich Fromm postula que, llevado hasta sus últimas consecuencias y persiguiendo la plena recuperación del inconsciente, el psicoanálisis puede acercarnos a la iluminación, si bien eso no es fácil de lograr y los pacientes no suelen acudir a la consulta para ello.   Lograr la iluminación con el método zen tampoco es fácil y solo unos pocos lo consiguen. Pero Suzuki dice: “si se lleva una vela a un cuarto absolutamente oscuro, desaparece la oscuridad y hay luz. Pero si se añaden diez, cien o mil velas, el cuarto se iluminará cada vez más. No obstante el cambio decisivo fue introducido por la primera vela que penetró en la oscuridad”.

De la misma forma, aunque el psicoanálisis no logre la iluminación, el individuo puede cambiar por completo la percepción de sí mismo al descubrir ciertos mecanismos y entender, por ejemplo, que proyecta sobre los demás lo que reprime en sí mismo. Cuando la persona abre la comunicación con su universo interior también la abre hacia el universo exterior.

El zen puede ejercer una influencia muy clarificadora en la teoría y la técnica del psicoanálisis al arrojar luz sobre los efectos de la intelectualización, al poner el acento en el bienestar y en la percepción de la realidad. Erich Fromm concluye entonces que la colaboración entre ambos métodos es posible y altamente provechosa.

 


 

Daisetsu_Teitarō_Suzuki_photographed_by_Shigeru_Tamura

D. T. Suzuki (1870-1966) nació y murió en Japón, aunque durante su vida pasó largos períodos en los Estados Unidos donde contrajo matrimonio con una estadounidense. Fue pionero en difundir el Budismo Zen en los Estados Unidos y de allí a todo Occidente. Fue profesor de filosofía Zen en la Universidad de Kioto y en diversas universidades de los Estados Unidos. Escribió y tradujo al inglés muchos libros sobre budismo zen y filosofía japonesa. Entre sus libros se destacan: Introducción al Budismo Zen, Ensayos sobre Budismo Zen, Manual de Budismo Zen, Vivir el Zen.

 

Erich_Fromm_1974Erich Fromm (1900-1980) fue un destacado e influyente psicoanalista y filósofo humanista de origen judío alemán que trabajó en la Escuela de Frankfurt junto con Adorno, Marcuse y Benjamin. Emigró a EE.UU. en 1934, después de que el partido nazi llegara al poder. Fue profesor universitario en EE.UU y en México y escribió infinidad de libros acerca de la condición humana, entre ellos: El miedo a la libertad, El arte de amar, El corazón del hombreTener o Ser, y Ética y Psicoanálisis.


Budismo Zen y Psicoanálisis / 152 pág. / ed. Fondo de Cultura Económica

 

 

 

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