Por amor a la literatura

Cuanto más lee uno, más difícil resulta abandonarse a la emoción. Uno no puede dejar de evaluar todo el tiempo, de valorar cada palabra y lamentablemente esa vara tan alta a veces nos quita el placer de la lectura. Por eso, cuando sin esperarlo siquiera de pronto nos asalta la emoción, el entusiasmo se nos sube a la cabeza y nos desborda, y uno no sabe cómo canalizar tanta energía. ¡Eso sentí a cierto punto leyendo Stoner!

Stoner es hijo de un granjero pobre. Su padre lo envía a la universidad para que estudie Agronomía y al terminar se haga cargo de la granja, pero al llegar a su segundo año y tener su primer contacto con la literatura de Shakespeare algo le sucede, algo que nunca imaginó, algo que su mente rústica no comprende, y en el siguiente cuatrimestre, casi sin pensarlo, abandona las materias exactas por la literatura. Williams comienza el minucioso racconto de la vida sin pretensiones de Stoner y nos presenta un personaje que en las primeras páginas aparenta ser gris y mediocre. ¡Pero atención! Nada, más engañoso.

El narrador es algo distante y no revela demasiado acerca de los sentimientos o los pensamientos del protagonista, por lo que conocemos a Stoner muy de a poco, como uno conoce a las personas en la vida real. Un personaje que no habla de sí mismo, que no sabe relacionarse con las personas, callado, solitario, estoico, y sin darnos cuenta comenzamos a involucrarnos íntimamente con él, lamentando su tendencia a dejar pasar las cosas y sufriendo y rebelándonos al saber que sus decisiones no lo harán feliz.

Stoner se recibe, hace un doctorado y comienza a trabajar como profesor en la misma universidad donde estudió. Ingenuo y carente de experiencia se enamora y se casa con  la mujer menos indicada. Una mujer que se empecinará en despojarlo de todo. Solo la literatura y la vida académica lo salva del desastre de su matrimonio. La vida intelectual es su refugio, sin embargo los conflictos humanos están en todas partes y tampoco allí estará a salvo. Quizás Stoner sea un libro doloroso, pero el dolor vale la pena, porque leerlo marca un antes y un después.

En un artículo de The Guardian, Julian Barnes, el famoso escritor británico, reseña la novela y nos relata el  largo e intrincado camino de Stoner. Cuando se publicó en 1965 tuvo una recepción medianamente buena, pero con el tiempo se agotó y no se volvió a imprimir. En el 2003, un editor británico rescató la novela. Tras esa nueva publicación comenzó a venderse relativamente bien. El libro llegó a manos de la reconocida escritora francesa Anna Gavalda que se entusiasmó y le pidió a su editor que comprara los derechos. Ella misma lo tradujo en el 2011 y lo promocionó. El éxito de Stoner en Francia se debió a su trabajo.  En una entrevista en la Radio Pública Nacional de EE.UU. dijo: “Stoner no es solo un libro para gente a la que le gusta leer. Es un libro para personas que necesitan leer, para quienes la lectura es primordial. Es para esas personas que no pueden vivir sin libros, sin cultura y sin conocimiento.”

Su sorprendente éxito en Francia llamó la atención de otros editores europeos. Con la nueva edición del 2013, se convirtió en la novela más vendida del año en Gran Bretaña, y pronto su éxito se propagó a Holanda, Italia, Israel, y luego a todo Europa. Sin embargo, a esa altura, en los Estados Unidos era casi desconocida.  Quizás los estadounidenses no se identificaron con el espíritu de ese personaje común, que nunca llega a brillar, pero cuya transformación nos conmueve. Ahora, finalmente, habrá una adaptación para el cine. En septiembre se anunció la filmación de una película con Casey Affleck en el papel del profesor Stoner. Imagino que tras el estreno de la película, Stoner llegará a los primeros puestos en las listas de los libros más vendidos.

En España se editó por primera vez en el 2010 y en Argentina, Fiordo la publicó en febrero del 2016 con la excelente traducción de Carlos Gardini, escritor y traductor, que lamentablemente falleció a principios de este año. Que en un año y medio se hayan agotado siete ediciones, habla por sí solo.

 


 

Williams

Foto: Universidad de Denver

John Williams (1922-1994) fue un escritor y profesor universitario estadounidense.  Se doctoró en la Universidad de Misuri donde luego fue profesor de Escritura Creativa por más de treinta años. También enseñó en la Universidad de Denver y fue editor fundador de The Denver Quarterly, la revista literaria de la universidad. Sus novelas más conocidas son Stoner y Augustus, traducida al español como El hijo de César, con la que ganó el National Book Award de 1973También escribió poesía.

 

 

6 comentarios

  1. No sé si me gustará tanto esta novela como tu reseña. Con la mitad me conformo 😉 Gracias por compartir. ¡Saludos!

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  2. gracias por la reseña, muy bien puesta, voy a leer la novela en la playa, saludos desde San Bartolo, Lima, Perú.

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    1. Magdalena Solari

      Espero que la disfrute!

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      1. la estoy leyendo y me sorprende su simplicidad, la sencillez poética de las vidas en apariencia anodinas, un equilibrio dificil de lograr, mis respetos.

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      2. Magdalena Solari

        Cuando la termine, me gustaría conocer su opinión final, Gonzalo.

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  3. A mí me gustó tanto, pero tanto, que terminé por escribir una entrada sobre ella después de mucho tiempo sin escribir ni pío. Es un libro que está más allá de los adjetivos.

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