Lo que no digo

Estás muy callada hoy es la primera ¿novela?, ¿autobiografía? de Ana Navajas. ¿Quién sabe?, los escritores “mienten”, pero eso no es lo importante. Lo que importa es que Ana construye un texto creíble en el que muchas mujeres se verán reflejadas. Quizás por eso, aun siendo una primera novela, publicada por Rosa Iceberg —una editorial también nuevita—, el libro de Ana Navajas ya se vende como pan caliente por la sola recomendación del boca a boca.

Ana está en los cuarenta y tiene tres hijos: Rosa, la mayor, está terminando el secundario, Elena, la del medio, es todo terreno, Pedro, el más chico, es el sensible: Ana vive la clásica vida de mami. ¿Pero qué le pasa por dentro? ¿Qué acarrea mientras hace las compras, le saca los piojos a Pedro, lleva a Rosa por primera vez a la ginecóloga, visita a su padre viudo? Ana lleva toda su historia a cuestas. Y cargar con tantas cosas pesa.

En nuestra familia hay un desdén genético por la búsqueda de la felicidad. Algo en nuestro núcleo originario está fallado. Tenemos insatisfacción garantizada. Totona, mi abuela materna, cuando veía a cualquiera de sus nietos reírse decía: está contento, pobre infeliz. Como si cualquier estado de plenitud se correspondiera con una fase inferior de desarrollo.

Mientras sucede la vida, a Ana le ronda la muerte de su madre, seis años atrás; y la niña que fue en el litoral, la que llegó a Buenos Aires a los once años, la que entró a un colegio bilingüe y no entendía nada de nada de nada, la que vuelve en el verano a su casa natal, la que lee a escondidas el diario de su hija adolescente, la que acompaña a su padre al cementerio, todas esas Anas conviven a un mismo tiempo en su cabeza y se desplazan unas a otras por momentos.

La semana pasada volví al colegio de mi adolescencia. Vuelvo seguido, Porque Rosa y Elena van ahí. Mientras Miss Adriana abría la ceremonia leyendo un poema en inglés, sentí que se me estrujaba el corazón. No le entendí nada, igual que cuando tenía once años. O catorce. O diecisiete. O cuarenta y dos. Nunca entendí nada de lo que leían en inglés por micrófono en esos actos. En el colegio descubrí que había muchas otras formas de soledad que yo desconocía hasta el momento. Mi hermana, que también padeció el trasplante abrupto de la tierra colorada al cemento de la ciudad, miraba impávida al frente. Le digo en el oído: ¿estás entendiendo algo de lo que dicen por el micrófono? No sé si estoy sorda o tengo un bloqueo emocional. Me contesta: no, no entiendo una goma. Qué angustia, le digo, nunca entendí nada en estos assemblies. Me siento tan desamparada, qué hijos de puta, ¿alguien entenderá? Para mí que nadie entiende nada. ¿Vos entendés?, le pregunto a otra madre, sentada a mi derecha. No, nada, me dice. Es ex alumna como nosotras, así que insisto: y antes, ¿entendías?

Estás muy callada hoy es una novela hecha de retazos que logra la unidad. Esos pedazos podrían intercambiarse, porque el pasado es un eterno presente en la cabeza de Ana. El estilo de la novela es melancólico y gracioso al mismo tiempo. Es fresco, desprejuiciado, aunque también medido, quizás por efecto del tono parejo y de continua reflexión. Desde la intimidad del yo, el pensamiento en bruto se abre camino. La libre asociación de ideas va cubriendo todos los aspectos de la vida. Entonces, cuando ya pensábamos que simplemente era eso, pensamientos desordenados sin ilación alguna, la historia se encamina hacia el final. El desenlace, que quizás uno podría imaginar, me toma por sorpresa.


Ana Navajas nació en Buenos Aires en 1974 y estudió Ciencias de la Comunicación en la UBA. La editorial Rosa Iceberg tiene apenas tres años de vida y surgió gracias a tres mujeres, Tamara Tenenbaum, Marina Yuszczuk y Emilia Erbetta, que decidieron dar el gran paso y darles lugar a escritoras noveles a las que se les dificulta mucho publicar. Comenzaron su proyecto gracias a las donaciones que muchas personas hicieron a través de la plataforma ideame, con lo que pudieron reunir el dinero para los primeros libros. En esta entrevista de la revista Atletas, ellas cuentan cómo fueron los inicios.

5 comentarios

  1. Ana

    Q buena reseña, Magda!!!

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    1. Magdalena Solari

      Gracias, Ana!

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  2. Fabiana Seifert

    El libro me encantó y tu mirada de experta me ayuda a explicarme por qué. Gracias Magda!

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    1. Magdalena Solari

      Gracias, Fabiana!!

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  3. Ma

    Muy bueno! Me encanto!

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